Ceres: Patricia Sayago “estuve presa injustamente porque soy inocente”

La abuela de Maxi Sosa fue absuelta por el beneficio de la duda por el Tribunal Oral Federal de Santa Fe y ahora brindó declaraciones a FM Ceres 98.7. Aseveró que no tuvo nada que ver con la desaparición de su nieto; señaló que durante el juicio se ventilaron tres hipótesis de la investigación mencionado a los gitanos y a “Pantera” Pineda más la responsabilidad de ella. Y recordó los últimos días junto a Maxi.
En las últimas horas el colega José Luis Gorosito de FM Ceres 98.7 y Ceres Diario, pudo entrevistar a Patricia Sayago, la abuela de Maximiliano Sosa, el chiquito de Ceres que desapareció hace más de cinco años. La mujer resultó absuelta la semana pasada por el beneficio de la duda por los integrantes del Tribunal Oral Federal Nº 1 de la ciudad de Santa Fe y recuperó la libertad tras estar detenida con prisión preventiva desde agosto de 2016. Aquí reproducimos parte de la charla:
“Como todos ya saben estuve presa, inustamente, hasta que declaré mi inocencia. El juicio duró tres días donde pasaron todas las personas que llevaron adelante la investigación; el segundo día fue el turno de los testigos; y finalmente en la tercera audiencia me dijeron que iba a ser liberada porque no habían encontrado elementos suficientes para suponer que yo había tenido responsabilidad en la desaparición de mi nieto. Y estuvo bien porque yo pensaba cómo les iba a decir a mis hijos que me condenaron por algo que yo no hice. Mi propósito ahora será enfocarme en Maxi como al principio. Lo único que yo le pido a la gente, tanto a quellos que estuvieron siempre conmigo y creyeron en mí, como a los otros que piensan que fui responsable, es que nos unamos todos para reclamar una solución respecto de la desaparición de mi nieto”.
Las hipótesis
En otra parte de la charla Sayago hizo referencia a las tres hipótesis que se mencionaron durante el juicio. “Una era la que daba cuenta que yo había sido la responsable; se habló también de la banda de gitanos; y la tercera fue la de “Pantera” Pineda (un sujeto que en su momento había sido detenido y posteriormente también liberado). Las dos últimas las descartaron casi enseguida porque les resultaba más fácil traer a la abuela. Nosotros tenemos un dolor muy grande por todo lo que pasó y puedo asegurar que estamos muertos en vida. Lo único que le pido a la gente es un poco más de respeto hacia mi hija (Daniela, la mamá de Maxi). Yo hoy en día no puedo hablar con ella pero puedo asegurarles que yo no voy a dejar a mi hija en la calle como se piensa y menos aún teniendo en cuenta que tiene dos criaturas; y si yo no me acerqué al barrio (Juan Pablo II) es por la seguridad de mis otros dos nenes. La gente debe pensar que fueron tres los jueces que me dieron la libertad, ahora tengo que pensar en Maxi y nada más que en eso”.
¿Tiempo perdido…?
Ante la consulta sobre si la justicia perdió todo este tiempo por enfrascarse en su culpabilidad, la abuela de Maximiliano Sosa respondía: “No tengo dudas; con nosotros (por ella u quien era su pareja) perdieron demasiado tiempo. Yo estoy muy dolida, pasaron casi cinco años de mi detención y me pregunto ¿quién me devuelve todo eso? Estuve casi cinco años sin poder buscar y reclamar por mi nieto. Pero eso ya está; como dije antes, lo único que pido es que nos unamos, que volvamos a llevar las fotos de Maxi por todos lados para ver si podemos lograr que aparezca”.
El último día…
Consultada por el colega sobre cómo fue el último día que vió a Maxi, Sayago decía: “Él estuvo conmigo, ese día yo me fui a trabajar y Maxi había quedado durmiendo (nosotros habíamos estado el fin de semana en Colonia Montefiore y volvimos el lunes a la madrugada como hacíamos siempre); Malagueño se fue a trabajar también porque tenía que viajar; y ya cuando volví de trabajar alrededor de las tres de la tarde, mi nieto ya no estaba. Yo no sé porque los vecinos dicen que no lo vieron pero la misma policía se encargó de investigar el movimiento que hubo en el barrio. Entonces digo que cada cuál sabe qué dijo y que no. Para mí -y es lo que pensé siempre- alguien se lo llevó, lo que no sé es el motivo de por qué se lo llevaron. Y ésto lo digo desde lo más profundo de mi corazón. Yo lo único que deseo es encontrar a mi nieto, y si me mantuve de pie hasta el día de hoy, es por él”.
“Ya me reuní con mis hijos”
Sayago reconoció que al volver a Ceres se reunió con todos sus hijos, excepto Daniela (la mamá de Maxi). “Ellos creen en mí porque algunos de ellos fueron testigos durante prácticamente siete meses de todo lo que hice para tratar de que Maxi apareciera”. y en relación a su encierro señalaba: “No es fácil, a nadie seguramente le gusta estar presa pero por suerte lo pudo sobrellevar lo mejor que pude; pude aprovechar el lado bueno del tiempo y pude terminar la escuela; pude estudiar algo y me dieron un diploma. En realidad fue muy duro pero creo que lo aproveché lo mejor que pude. yo no pude terminar la secundaria porque tenía que mantener a mis hijos y tuve que salir a trabajar. Por eso quise terminar los estudios porque en realidad creo que fue mi nieto (Maxi) el que me ayudó. Por él estoy parada hoy en día ya que me mataron en vida”.
“No me quedo en Ceres”
La abuela de Maximiliano Sosa también señaló que se irá a vivir a otro lado. “No me voy a quedar en Ceres. No diré dónde voy a vivir por razones de seguridad. Además yo sé que acá no voy a conseguir trabajo; sé que habrá gente que me va a molestar y yo no estoy para perder tiempo, ya demasiado se perdió”. y agregaba: “Ya dentro de la cárcel sufrí algún tipo de represalia, se sufre mucho estando allí. Sobre todo empezó a pasar cuando me identificaron como la abuela de Maxi. Pero también hubo mucha gente a la que tengo que agradecerle porque confiaron plenamente en mí y deseaban que me dieran la libertad para que pudiera seguir buscando a mi nieto”.
La relación con Malagueño
Sobre la persona que era su pareja y permaneció detenida el mismo tiempo que ella, Sayago decía: “No hablamos aún desde que nos liberaron, entiendo su decisión, yo no puedo obligar a nadie para que esté al lado mío. En algún momento seguramente nos sentaremos a hablar porque de esa manera las cosas se aclaran. Yo lo único que quiero es pedirle perdón porque sufrimos dos familias. Ariel es una excelente persona, nunca fue malo conmigo y siempre me aceptó con mis hijos y mis nietos. Y yo tampoco soy mala persona”.

Por ceresdiario-diario castellano

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