
Rocío Milagros Rauch, Matías Ezequiel Simeone y Cristian Hernán Varela fueron condenados a prisión perpetua por el crimen de Aralí Vivas, la niña de 8 años que fue abusada y asesinada en Brinkmann.
El veredicto se conoció este jueves en los Tribunales de San Francisco, al término de la jornada final del juicio, que estuvo marcada por los alegatos de las partes y la posterior deliberación del jurado popular.
El juicio por el asesinato de Aralí había ingresado este jueves en su etapa final con el desarrollo de los alegatos.
Durante su exposición, la fiscal de Cámara Consuelo Aliaga Díaz solicitó la pena de prisión perpetua para los tres imputados: Rocío Milagros Rauch, madre de la menor; Matías Ezequiel Simeone, pareja de Rauch y padrastro de Aralí; y Cristian Hernán Varela, amigo de Simeone.
De acuerdo con la acusación del Ministerio Público Fiscal, los tres participaron en abusos sexuales sistemáticos contra la niña, que posteriormente fueron seguidos por su asesinato.
Los cargos atribuidos incluyen abuso sexual con acceso carnal agravado por la edad de la víctima, por el vínculo, por la reiteración de los hechos y por la participación de múltiples autores.
A esta acusación se sumó el delito de homicidio calificado, agravado por el vínculo, por mediar violencia de género y por haber sido cometido con el objetivo de ocultar otros delitos, bajo la figura de criminis causa.
En el caso de Simeone, además, se le atribuyó el delito de incendio.
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